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Lucrecio – consumiéndose a causa de su secre...

Lucrecio – consumiéndose a causa de su secreta herida…

En el libro cuarto de De rerum natura, en los versos 1096-1120, Lucrecio hace poesía a partir de la naturaleza infinitamente tantálica del encuentro sexual.

Fue escrito hace más de dos mil años, pero parece escrito esta mañana.

Compartimos la traducción de Alejandro Crotto:

Como el que siente sed soñando y no consigue
que las aguas aplaquen el ardor de sus miembros
y busca manantiales pero se esfuerza en vano
y siente sed bebiendo en la mitad de un río,
así en el amor Venus engaña a los amantes
y aun presentes sus cuerpos no se pueden saciar
ni arrancan sus caricias nada a los tiernos miembros
al errar vacilantes en el cuerpo del otro.
Y finalmente cuando entrelazados gozan
de la flor de la edad y en el cuerpo se anuncian
los placeres y Venus intensamente siembra
el campo femenino, entonces mezclan ávidos
los cuerpos, las salivas de sus bocas, respiran
deseosos, se muerden, y es en vano: no obtienen
nada y tampoco pueden abrir ni entremezclar
un cuerpo con el otro. Porque eso pareciera
que pretenden, tan ávidos los fija en su red Venus
mientras la voluptuosa potencia del deseo
los derrite. Y al fin el ansia acumulada
se expulsa de los nervios: sobreviene una pausa
en el violento ardor. Pero enseguida el mismo
frenesí vuelve y vuelven ellos a perseguir
eso que buscan, sin encontrar la manera
de remediar su mal, y ciegos languidecen
consumiéndose a causa de su secreta herida…

Ut bibere in somnis sitiens quom quaerit et umor
non datur, ardorem qui membris stinguere posst,
sed laticum simulacra petit frustraque laborat
in medioque sitit torrenti flumine potans,
sic in amore Venus simulacris ludit amantis,
nec satiare queunt spectando corpora coram
nec manibus quicquam teneris abradere membris
possunt errantes incerti corpore toto.
denique cum membris conlatis flore fruuntur
aetatis, iam cum praesagit gaudia corpus
atque in eost Venus ut muliebria conserat arva,
adfigunt avide corpus iunguntque salivas
oris et inspirant pressantes dentibus ora,
ne quiquam, quoniam nihil inde abradere possunt
nec penetrare et abire in corpus corpore toto;
nam facere inter dum velle et certare videntur.
usque adeo cupide in Veneris compagibus haerent,
membra voluptatis dum vi labefacta liquescunt.
tandem ubi se erupit nervis coniecta cupido,
parva fit ardoris violenti pausa parumper.
inde redit rabies eadem et furor ille revisit,
cum sibi quod cupiant ipsi contingere quaerunt,
nec reperire malum id possunt quae machina vincat.
usque adeo incerti tabescunt volnere caeco…