Algún día voy a amar a Ocean Vuong

Ocean Voung nació en 1988 en Vietnam, cerca de Saigón, en una zona rural. Emigró junto a parte su familia a los Estados Unidos (Connecticut) en 1990. Pese a su juventud, su poesía ha tenido muy buena recepción, habiéndosele concedido en 2017 el premio T.S. Eliot, uno de los más importantes para la poesía en lengua inglesa.

        Compartimos un poema que hace referencia a los atentados del 11 de septiembre de 2001. La traducción es de Ezequiel Zaidenwerg.   

 

        SIN TÍTULO (AZUL, VERDE Y MARRÓN):
        ÓLEO SOBRE LIENZO: MARK ROTHKO, 1952 

        La tele dijo los aviones impactaron contra los edificios.
        & yo dije que porque vos me pediste
        que me quedara. Tal vez rezamos de rodillas porque dios
        nos escucha solamente cuando estamos así de cerca
        del diablo. Hay tantas cosas que te quiero contar.
        Que mi máximo logro fue cruzar a pie
        el Puente de Brooklyn
        sin pensar en el vuelo. Que vivimos como el agua: humedeciendo
        una lengua nueva con andá a saber
        lo que tuvimos que pasar. Dicen que el cielo es azul
        pero yo sé que es negro si se lo mira de muy lejos.
        Siempre te vas a acordar de lo que estabas haciendo
        cuando más te duela. Hay tantas cosas
        que necesito contarte: pero sólo me gané
        una vida. & no me llevé nada. Nada. A lo mejor un par de dientes
        al final. La tele seguía diciendo Los aviones
        Los aviones… & y yo esperando de pie en la habitación
        hecha de sinsontes rotos. Las alas palpitantes
        eran cuatro paredes borroneadas & vos estabas ahí.
        Vos eras las ventanas. 

 

 

Untitled (Blue, Green, and Brown): oil on canvas: Mark Rothko: 1952 // The TV said the planes have hit the buildings./ & I said Yes because you asked me/ to stay. Maybe we pray on our knees because god/ only listens when we’re this close/ to the devil. There is so much I want to tell you./ How my greatest accolade was to walk/ across the Brooklyn Bridge/ & not think of flight./ How we live like water: wetting/ a new tongue with no telling/ what we’ve been through. They say the sky is blue/ but I know it’s black seen through too much distance./ You will always remember what you were doing/ when it hurts the most. There is so much/ I need to tell you – but I only earned/ one life. & I took nothing. Nothing. Like a pair of teeth/ at the end. The TV kept saying The planes…/ The planes…& I stood waiting in the room/ made of broken mockingbirds. Their wings throbbing/ into four blurred walls. & you were there./ You were the window. 

 

[FRAGMENTO. Artículo completo en las páginas 109 a 129 del número 37 de Hablar de Poesía]

 

 


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