LEYENDO

Sobre los poemas chinos de Juanele (adelanto)

Sobre los poemas chinos de Juanele (adelanto)

por Miguel Petrecca

 

Publicados por primera vez en 1997 en un número de la revista Xul, los poemas o las traducciones chinas de Juan L. Ortiz continúan generando hoy un cúmulo de preguntas. Tal como aparecieron entonces se trata de catorce poemas, de diez poetas, reconstruidos, según explican los editores, a partir de cuatro versiones diferentes, y completados por una serie de referencias biográficas sobre seis de los poetas. Las traducciones fueron reeditadas en forma de libro por Abeja Reina, en el año 2011, al cuidado de Guadalupe Wernicke, y luego de manera parcial en 2013, en un anexo a la edición de El junco y la corriente de la Universidad Nacional del Litoral, a cargo de Francisco Bitar. Estos anexos incluían además otros materiales fundamentales para indagar en torno a la experiencia china de Juanele, sobre todo el “diario de viaje”, una especie de agenda donde Juanele anota escuetamente pero día a día sus visitas y encuentros[1]. Desde que leí los “poemas chinos” en la edición de Wernicke, hace ya unos cuantos años, siempre tuve la intriga acerca de lo que se escondía detrás de esos poemas y esos nombres. Más que los poemas, sin embargo, el disparador de mi búsqueda fue aquel “diario” de 1957 y una charla con Sergio Delgado en que este me recordó una carta de 1958, incluida en la edición de las obras completas: la única carta china de Juanele. ¿Quién era la “señorita Wong” con la que Juanele anota varios encuentros en Pekín en su diario? ¿Quién era el “Chi” al que Juanele le escribe esa carta a un año de su regreso de China? Hasta ahí siempre había pensado en el viaje de Juanele como algo perteneciente a un pasado clausurado. Pero de repente se me ocurrió que, por qué no, la “señorita Wong” y “Chi” podían estar vivos todavía y tener recuerdos de aquel viaje. Así, a partir de los poemas y del diario, y aprovechando un viaje a China el año pasado, intenté responder algunas de las preguntas que plantean los poemas y acercarme a la experiencia china de Juanele.

 

SA-OU Y SA-CHIN

A Sa-ou y Sa-chin es preciso tratarlos juntos, aun si, pese a lo que pueden sugerir sus nombres, no hay relación de parentesco entre los dos. A diferencia de Ai Qing y de Guo Moruo, que ocupan un lugar importante en la historia de la poesía china moderna, Sa-chin y Sa-ou son dos figuras menores, conocidas solamente por especialistas en la literatura del período. A su vez, hay mucha distancia entre los dos. Sa-ou vivía en Pekín y ocupaba un lugar central en el momento de la llegada de Juanele a China. Formaba parte del consejo editor de la revista “Poesía” (Shikan), junto a nombres como Ai Qing y Zang Kejia, y cumplía un rol en la asociación nacional de escritores. Incluso hoy, aunque su poesía no es muy valorada, su nombre aparece en los manuales y su etapa “dialectal” despierta el interés de ciertos investigadores. Sa-chin, en cambio, era miembro la asociación de escritores de Shanghai (una rama de la asociación nacional), y aparece en la revista desde un lugar mucho más modesto, contribuyendo con poemas en un par de números de 1957.

            Sa-ou, en realidad “Sha’ou” (沙鸥[2]), es el nombre de pluma de Wang Shida, nacido en la ciudad de Chongqing en 1922. Cuando viajé a Pekín en noviembre del año pasado tuve la posibilidad de conocer a Zhi An, escritor y biógrafo, hijo de Sa-ou, que me contó varias cosas acerca de su padre. Sa-ou, según Zhi Yan, llegó a ser muy conocido en la década del 50. En 1938, con sólo 16 años, entró al partido comunista y empezó a publicar poemas en periódicos de Chongqing, dominada en ese momento por el partido nacionalista. Más tarde se hizo famoso porque a partir de 1944/1945 decidió escribir utilizando el dialecto de Sichuan. Escribía sobre la vida de los campesinos, y solía ir a los campos a leerles los poemas y preguntarles qué opinaban. Esta poesía tuvo mucha repercusión en su momento y algunos libros fueron incluso traducidos al ruso. De Chongqing se fue a Shanghai, donde militaba clandestinamente para el partido. En apariencia se dedicaba a escribir poesía y a dirigir una revista, “Xin shige” (Nueva poesía), en la que seguía publicando sus poemas en “sichuanés”. Detrás de esa fachada de poeta, sin embargo, había un trabajo secreto. Había abierto una empresa, un comercio de venta de textiles o algo parecido, y el dinero que ganaba lo mandaba a Chongqing, contribuyendo a la compra de armamento para la guerrilla. Sa-chin, el otro poeta en cuestión, estaba también en esa empresa. En 1947 fueron descubiertos y Sa-ou escapó a Hong Kong, donde conoció a la madre de Zhi Yan, que se había refugiado ahí con su familia. Así hasta el fin de la guerra civil y la victoria comunista en 1949, cuando entra en Pekín con el partido. Trabajó primero en una oficina encargada de administrar la relación del partido comunista con los otros partidos, y luego en lo que más tarde se convertiría en el museo dedicado a Lu Xun, que Juanele visitó durante su viaje. Finalmente en 1957 entró a formar parte del consejo editor de Shikan, recién fundada. Al mismo tiempo, Sa-ou trabajaba en la asociación de escritores, ocupándose de acompañar a las visitas extranjeras. En Pekín, por ejemplo, vio a Neruda, y en 1957, según Zhi Yan, acompañó a varios escritores extranjeros. Yan Zhi no sabe a quiénes acompañó, pero sí sabe que, a causa de uno de esos viajes, estuvo afuera en el momento en que comenzó el movimiento antiderechista de 1957, entre junio y julio. Así que por esa razón no participó del movimiento, es decir, se salvó de ser etiquetado como derechista. “Ese año salió varias veces de Pekín, pero yo no te puedo decir si una de esas veces fue para acompañar a Ortiz. No tengo fotos además, porque después de la Revolución cultural casi no quedó nada.”

            Después de 1949 Sa-ou dejó de escribir en dialecto y empezó a experimentar con una forma de poesía que buscaba reciclar la tradición y las formas clásicas. Su forma preferida eran los jueju, es decir, las cuartetas, la forma en la cual Wang Wei y Li Po escribieron algunos de sus mejores poemas. Sa-ou se sabía cientos de jueju de memoria, y por la época del Shikan empezó a pensar una manera de trasladar el jueju a la poesía moderna. Había llegado a una solución, que consistía en tomar cada uno de los cuatro versos de la cuarteta como una unidad que, al pasar a la lengua y al poema modernos, se convertía en una unidad mayor, una estrofa de dos o tres versos. En cuanto le mostré “En la colina del níspero”, el primer poema de Sa-ou que aparece entre las traducciones chinas de Juanele, Yan Zhi miró la disposición de los versos en la página y dijo que, sin saber nada de castellano, estaba seguro de que ese era un poema de su padre. El poema efectivamente concuerda con la descripción que había hecho Yan Zhi sobre los experimentos de su padre en esa época.

 

EN LA COLINA DEL NÍSPERO

Milenarias lámparas,
milenarios pares de ojos

me cuentan la leyenda de mi ciudad natal
con la voz del alma…

Qué gracia, qué maravilla
la de la voz…

Dónde está, dónde, el par de ojos de ella?
En la ciudad está o en el campo?

 

            Cuando le traduje (o le retraduje) el título, Yan Zhi me dijo que “La colina del níspero” (pipashan) era un punto conocido de Chongqing. Se trata de una colina que tiene la mejor vista panorámica de la ciudad, y a donde la gente va al atardecer a mirar cómo la ciudad se enciende a medida que cae la noche. Una escena que en el poema aparece sugerida tal vez por la imagen de las “milenarias lámparas,/milenarios pares de ojos”. Juanele llega el 20 de octubre a Chongqing (“Chun-King”) desde Nanjing, vía Wuhan e Yichang. Se queda cuatro días en esa ciudad, antes de seguir viaje hacia “Anchow” el día 25. Aunque no menciona en su diario una visita al mirador, es difícil que en cuatro días de paseos por la ciudad no haya sido llevado al que es considerado el mejor punto de observación de la ciudad. No es imposible, en ese sentido, que el poema “En la colonia del níspero” haya sido compuesto por Sa-ou el día de la visita y obsequiado a Juanele como un souvenir del viaje. En primer lugar porque la composición de poemas in situ y el intercambio de los mismos como souvenir es una costumbre de larga tradición entre los poetas y letrados chinos. En segundo lugar, porque el otro poema de Sa-ou, “Bienvenidos”, explicita este gesto en su mismo contenido. “Bienvenidos” es un poema dedicado a estos “amigos” (Juanele incluido) que han viajado desde tan lejos.

 

BIENVENIDOS

Vienen de lejos, atravesando los mares o las nubes de los mares
los amigos queridos…
En el jardín nos encontramos,
nunca olvidaremos, nunca, estas manos y estos ojos.
Otra luz con otras líneas,
encendiendo y mojando, a la vez, el mismo aire.

 

            El poema lleva abajo la anotación: “Nanking, 18 de octubre de 1957.” Era el momento en el que, según el diario de viaje, Juanele se encontraba en esa ciudad. Sa-ou debe haber acompañado a Juanele y al resto de la comitiva en su viaje a través de China. No resulta nada aventurado imaginar que Sa-ou escribió “Bienvenidos” durante el viaje, tal vez en medio de una comida, como un obsequio para Juanele y los demás invitados. Y que Juanele tuvo en seguida gracias a un intérprete una traducción aproximada de lo que decía. ¿Qué fue del original? Se trataba casi seguro de una poesía efímera, no destinada a la publicación.

            El caso de Sa-chin (Sha Jin, 沙金), nacido en Chongqing en 1912, es similar. Según Yan Zhi, Sa-chin y Sa-ou tenían una relación muy cercana. Eran como hermanos, porque Sa-chin, que era un poco más grande, lo había ayudado cuando ambos eran jóvenes. Como decíamos antes, Sa-chin formaba parte de la rama de Shanghai de la asociación de escritores, y así como Sa-ou se ocupaba de acompañar a los escritores extranjeros en Pekín y en China en general, debe haber tenido algún rol en el agasajo de las visitas en su paso por Shanghai, a donde Juanele llega el 11 de octubre. El segundo poema de Sa-chin, “Desde el puerto de Hu-son”, al igual que “En la colina del níspero”, de Sa-ou, es un poema situado geográficamente, y que remite por lo tanto al itinerario del viaje. El “puerto de Hu-song” es el puerto de “Wusong” (吴淞), zona conocida de Shanghai, que Juanele no menciona concretamente en su diario pero que debe haber visitado, al menos de paso. Tal vez fue también un poema escrito en el momento y obsequiado como souvenir.

            El destino de Sa-ou, más tarde, fue similar al de Emi Siao, Ai Qing y muchos otros. En 1959 cayó en desgracia, en medio de uno de los tantos movimientos antiderechistas, fue enviado a un campo de reeducación en la provincia de Hebei y de ahí a Heilongjiang. La familia se quedó en Pekín y Yan Zhi nació poco después de la partida del padre, a quien conoció recién a los diez años. Sa-ou seguía escribiendo, pero ya no tenía posibilidades de publicar. Durante la revolución cultural siguió en Heilongjiang, hasta que se jubiló a principios de los ochenta y volvió a su lugar natal, a Chongqing. En el 93 se enfermó y en el 94 murió en Pekín. Este es uno de sus últimos poemas.

 

Andar toda una vida
y no encontrar camino

Tus rostros, uno tras otro
   se apilan en una negra
noche sin luna ni estrellas

Por sendas de montaña
         Callejones
                       Puentes
con un bastón por ojos
buscar amargamente

El limón ya está seco
Hay que tirar la cáscara

 

 

走了一生的路
没有走在路上

一张张的你
       叠成一块黑
无星无月的夜啊

山道
       窄巷
                       桥头
我以竹杖代眼
寻觅得好苦

柠檬干了
剩下的皮扔了

Una de las únicas fotos de Sha Ou. Alrededor de 1958.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

[1] El diario de viaje va dede el 24 de septiembre hasta la el 12 de noviembre de 1957. Juanele sale el 24 de septiembre de Ezeiza y llega el 25 a Zurich vía Río de Janeiro y Dakar. El 27 llega a Praga, donde hace apenas tiempo para dar un paseo por la ciudad y visitar la embajada china antes de partir para Moscú el mismo día. Ya el 28 sale para Moscú y después de un largo viaje que incluye un pernocte en Krasnoyarsk llega a Pekín el 29. Juanele va a estar en China hasta el 3 de noviembre, es decir, poco más de un mes, tiempo que se va a repartir entre Pekín (del 29 de septiembre al 10 de octubre), Shanghai (11 al 16 de octubre), Nanjing (16 al 20 de octubre), Chongqing (20 al 25 de octubre), Anchow (?) (25 al 28 de octubre) y Pekín de vuelta.

[2] “Shaou” (沙鸥) significa “gaviota”. También hace pensar en un verso famoso de Tu Fu (天地一沙鸥), que Rexroth traduce como: “I am like a gull/Lost between heaven and earth.”

 


RELACIONADAS